Sección de recetas del Blog de Dakota HORECA
Queridos amigos,
En Dakota HORECA No nos ha tocado hacer puente, así que para hacer un poco más amena la mañana de los que estamos trabajando traemos una receta facilita que hemos hecho con uno de los quesos Gouda que compramos en Ámsterdam hace dos semanas.
La crema de calabacín es un clásico, con muy pocos ingredientes podemos tener un primer plato muy decente. Nosotros hemos intentado darle un matiz un pelín diferente añadiéndole el queso Gouda.
Para 4 personas hemos utilizado los siguientes ingredientes:
-Cuatro calabacines grandes
-Una cebolla de tamaño medio
-Una patata grande
-20 gr de queso Gouda
-Aceite de oliva
-Sal
-Pimienta
La cantidad de queso va a depender mucho de cuanto queramos que sepa a queso (pura lógica…). Nosotros pusimos alrededor de 1/8 de un mini queso Gouda de 180gr y nos quedo un matiz al queso muy agradable pero podemos añadirle un poco más si queremos un sabor a queso más intenso.
Lo primero que vamos a hacer es picar la cebolla y ponerla en una olla con aceite de oliva a dorar, nosotros hemos usado la olla efficient de BRA porque no se pega nada y tiene un tamaño perfecto para cuatro personas. Si quisiesemos cocinar para más gente evidentemente no nos valdría. Mientras, vamos a limpiar y trocear los calabacines. Nosotros los hemos quitado algo de piel pero no los hemos pelado al completo.
Una vez la cebolla se haya dorado un poco añadimos los calabacines para que se hagan junto a ella y mientras vamos pelando y troceando las patatas. Igual que hemos hecho antes cuando los calabacines estén un poquito hechos añadimos la patata pelada y troceada, sal pimentamos al gusto y lo dejamos cocinar todo junto un poquito más evitando siempre que se nos queme.
Cuando las verduras hayan cogido color, añadimos el queso, y un par de tazas de agua y lo ponemos a cocer. Hemos puesto el queso en este momento y no con la crema ya hecha porque al calentarse junto con la verdura se liga mejor a la crema (el gouda no es tan blandito como lo son los quesitos que normalmente se le ponen a estas cremas. El agua que añadamos va a depender de lo espesa que queramos que quede, nosotros hemos añadido muy poquito porque las verduras ya estan prácticamente cocinadas y además queremos que nos quede una crema espesa.
Una vez que todo esta cocido, trituramos y servimos. Opcionalmente podemos poner unos trocitos de pan tostado para acompañar, un poco de pimienta y un chorrito de aceite. Recordad no poner el pan tostado hasta la hora de servir porque sino se mojaran y dejarán de estar crujientes.
Esperamos que os haya gustado y si probáis a hacerla compartidlo con nosotros.
¡Os deseamos un feliz puente!
Dakota
¡Hola amigos!
Llevamos toda la semana pensando que hacer para la sección de recetas y viendo el éxito que tuvo la receta de espaguetis con carabineros, hemos decidido que vamos a seguir con la pasta. Hoy vamos a ver cómo hacer pasta fresca. En el post de hoy solo os vamos a contar cómo hacerla, o sea la teoría. En el siguiente vamos a llevar a cabo esa teoría para ver qué nos puede pasar mientras la hacemos. ¿Por qué hacemos esto? Pues muy sencillo, estamos cansados de ver post con recetas que a priori parecen sencillísimas y que cuando las sacamos del papel (véase ordenador, Tablet, móvil…) resultan una verdadera decepción además de un caos en la cocina.
Pero no nos enrollamos más, vamos a la pasta. Los ingredientes que necesitaremos para elaborar pasta fresca casera para 4 personas son:
-300 gramos de harina, debemos dejar la harina a mano porque más adelante la vamos a necesitar
-3 huevos grandes
-Sal al gusto
Qué gusto preparar recetas así con tan poquito que preparar, ¿verdad? Pues vamos a ver los pasos, que tampoco os van a parecer muy difíciles.
1.- Haremos una especie de volcán con la harina, dejando en el centro una especie de cráter dónde pondremos los huevos.
2.- Lo siguiente será mezclar la harina con los huevos. Poco a poco irá cogiendo forma de crema hasta convertirse en masa. Cuando ya vayamos notando consistencia en la masa, será el momento de ponerse manos a la obra y empezar a amasar.
3.- Amasaremos durante 10 o 15 minutos ¡Siempre con un poco de paciencia! Según vayamos amasando y pase el tiempo, la masa irá cogiendo una forma lisa y una consistencia elástica, entonces será cuando ya estará lista. Si notamos que la masa se nos va quedando seca deberemos añadir un poco de agua tibia o de huevo. Si por el contrario, observamos que la masa está pegajosa añadiremos un poco más harina. Cuidado con esto, (esto es un spolier…) que corremos el riesgo de meternos en una espiral de “más harina, más huevo, más harina…” y así sucesivamente. Sabremos que la masa está en su punto cuando hacemos presión con el dedo y recupera fácil y rápidamente su forma.
4.- Una vez lista la masa la envolveremos en papel de film transparente y la dejaremos reposar en el frigorífico durante 30 minutos o una hora. Recomendamos que mínimo tenga un reposo de media hora.
5.- Pasado el tiempo retiraremos la masa del frigorífico y cogeremos 1/4 de ésta. Con el resto, lo volveremos a envolver en un film transparente para evitar que se seque.
6.- Con el cuarto de masa, empezaremos a estirarla, bien con un rodillo o con las máquinas para pasta que puedes encontrar en nuestra página. Al principio, puede parecer que la pasta está blanda y se deshace con facilidad; para ello, la doblaremos sobre sí misma hasta conseguir que tenga una consistencia más duradera y la volveremos a pasar por nuestra máquina para pasta. Se recomienda que con cada pasada por la máquina para pasta se pase la mano por la superficie, de forma suave, añadiendo un poco de harina si la notamos algo húmeda.
7.- Mínimo deberemos de pasar la pasta por la máquina unas 4 o 5 veces, dependerá del tipo de pasta que queramos hacer. Recomendamos que, para hacer tallarines o espagueti, pasemos la pasta 5 veces por la máquina. Si lo que queremos crear es pasta rellena, recomendamos pasar unas 6 veces la pasta por la máquina ya que le dará un grosor más fino, lo que provocará una mayor delicadeza en sus formas y será más difícil de manejar y cocer.
8.- Conseguido el grosor de pasta deseado, utilizaremos la máquina para cortar pasta que también podrás encontrar en nuestra sección de pequeña maquinaria para hostelería.
9.- Cuando ya hemos cortado la pasta, la dejaremos reposar en una superficie plana con una cantidad abundante de harina o sémola para evitar que se pegue.
10.- Una vez seca la pasta, ya estará lista para ser cocinada, echale imaginació al guiso y así y con un poco de maña seguro que sorprenderás a tus comensales al más puro estilo italiano
¡Buon appetito!
Dakota
¡Hoy toca receta!
Vamos a estrenar la sección de recetas con un postre o desayuno, un pudin de chía con sandía muy sencillo para terminar este caluroso agosto. Es un plato ideal para aquellos a los que les gusta cuidarse. La chía es uno de esos superalimentos los cuales tienen poder nutritivo enorme en cantidades de alimento muy pequeñas. Además, este pudin es un plato vegano, algo que se empieza a demandar cada vez más en los restaurantes.
Para prepararlo hemos necesitado lo siguiente:
| PUDIN: |
| 100 ml de leche de almendras |
| 1 cucharadas colmada de semillas de chía |
| Azúcar o Stevia (opcional) |
| FRUTAS: | |
| Para el interior del pudin: | Para el topping: |
| Una rodaja de Sandía pequeña fría | Muesli/crujiente de avena |
| Muesli de avena | Pomelo deshidratado |
| Arándanos | |
| Melocotón | |
| Avellanas | |
Os dejamos una foto con los ingredientes del toping preparados en el bol con asa de porcelana.

La preparación es sumamente sencilla, primero hemos puesto las semillas de chía en remojo con la leche ligeramente azucarada. La chía no tienen ningún sabor por lo que tomará el sabor del líquido con el que la hidratemos. Nosotros hemos utilizado leche de almendras natural (la mayoría de las leches de almendras que venden vienen azucaradas) por lo que hemos decidido añadirle un poco de azúcar para darle un poco de “alegría” al pudin, pero por supuesto se puede hacer sin azúcar y aprovechar únicamente el dulzor de la fruta. También se puede hacer con leche de vaca, zumo, agua o cualquier alimento líquido que queráis según vuestros gustos.
Las semillas de chía absorberán el líquido y crearán una gelatina realmente nutritiva y muy agradable al paladar. Hemos dejado reposar la chía con la leche de almendras durante 40 minutos aproximadamente. Es importante dejarla reposar el tiempo suficiente para que se hidrate.
Mientras que la chía se hidrataba hemos preparado el resto de ingredientes. Nosotros hemos elegido estos ingredientes porque son de temporada, pero hay miles de combinaciones posibles.
Únicamente hemos tenido que pelar el melocotón y partirlo en trocitos muy pequeños y mezclarlo con el crujiente de avena, trocear la sandia en cubitos, lavar los arándanos, machacar las avellanas y mezclarlas con los crujientes de avena.
Después hemos montado el postre en el vaso primary. Poniendo primero el pudin, en medio la sandía y un poco del crujiente de avena con avellanas, después un poco más de pudin. Hemos decorado con unos arándanos frescos, un poco del crujiente con cubitos de melocotón y una rodaja de pomelo deshidratado que le da un toque buenísimo a la sandía.

Nosotros lo hemos presentado así pero se nos ocurren mil ideas de presentación que podeis ver aquí.
Esperamos que esta receta tan sana y fácil os haya gustado. ¡Nos leemos pronto!,
Dakota
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